Día 8: Terminator 2

martes, 3 de octubre de 2017
El viernes era la última jornada para muchos de los que estamos cubriendo el festival y pese a tener por delante una jornada maratoniana para despedir esta edición 65, se agradecía el sol de otoño que nos iba a acompañar todo el día.

Desayuno de rigor y me dirijo al Victoria Eugenia a por la primera sesión del día.  Der Hauptmann (The captain) nos sitúa en los últimos días de la Alemania de Hitler, con cientos de soldados alemanes desertando y saqueando a la población civil. En este contexto, un desertor encuentra un traje de capitán y decide hacerse pasar por oficial para sobrevivir.

No esperaba nada del trabajo del director alemán Robert Schwentke porque tiene varias películas lamentables en su filmografía. Por suerte, talento no le falta y la dirección y sobre todo la fotografía en blanco y negro merecen la pena. Quizá le podría haber sobrado un final un tanto precipitado y exagerado, pero bueno. Correcta.

La siguiente cinta del día era la perla The Leisure Seeker con Donald Sutherland y Hellen Mirren como reclamo principal. Los dos están muy bien en esta road movie amable con un tema tan delicado de fondo.

Siendo la primera incursión del italiano Paolo Virzì en Hollywood, me ha parecido bastante aceptable, aunque principalmente por la química de los protagonistas.
Hoy, siendo último día, decido darme un capricho en forma de solomillo de ternera en un asador de la ciudad, que uno va cumpliendo años y debe cuidarse un poco. Tras la copiosa comida, toca ir por primera vez a ver algo de la sección Zinemira. En este caso, el documental de Migueltxo Molina Elkarrekin-Together.

El documental nos relata como un equipo de arqueólogos se desplaza a una isla de Estados Unidos en busca de restos de balleneros vascos. No revelaré más de la historia ya que era deseo expreso del equipo no desvelar nada. La cinta es correcta, pero en mi opinión no aporta gran cosa salvo a quien le interese mucho el tema. Supongo que Pura Vida y Muros trataban unos temas de más interés para mí.

Tras la charla coloquio de dos directores y un asistente a la expedición, me dirijo a la carrera a por la segunda cinta de la sección oficial del día: The wife (La buena esposa) del sueco Björn Runge. Lo más destacable es una genial Glenn Close en el papel protagonista. La historia es interesante, pero le veo como pega el que se intuya algo esencial de la trama demasiado pronto.

No fue mala cinta para cerrar la sección oficial pese a no entrar en concurso. La jornada terminaba con la segunda perla del día y el Loving Pablo perpetrado por Fernando León de Aranoa en la dirección y Javier Bardem y Penélope Cruz en las tablas. Lo único salvable de la obra es la interpretación de Bardem. Creo que junto a la de Marrowbone, es lo peor que he visto en el festival. A destacar una Penélope Cruz con un papel lamentable. Lo positivo es que te ahorras ver dos temporadas de Narcos si ves la película.

Bonus Track: una de mis perlas favoritas este año ha sido The big sick (La gran enfermedad del amor). La película del para mi desconocido Michael Showalter es una suerte de comedia romántica indi en la que dos personas de etnias diferentes se irán enamorando pese a no quererlo ninguno. Para mí, la mejor comedia romántica en muchos años. Y no, el hecho de que me dieran una piruleta con un corazón, no ha influido en mi crítica. Yo sólo me vendo por chocolate (tomad nota, productores de cine).

26 películas, 4 ruedas de prensa y un saco de gominolas después, sólo me queda deciros una cosa hasta la siguiente edición del festival: saionara, baby.

Resumen para vagos del día 8

Hauptmann (The captain): Interesante.
The Leisure Seeker: Correcta.
Elkarrekin/Together: Para gente interesada en la temática.
The wife: Correcta.
Loving Pablo: Mejor perder el tiempo en otros menesteres que la vida son dos días.
The big sick: Muy recomendable.




Día 7: Cinema Paradiso

jueves, 28 de septiembre de 2017
Tras el final de jornada de ayer, hoy no iba con muchas expectativas a ver la película que ha traído James Franco al festival. Además, el sueño y el cansancio empiezan a notarse a estas alturas del festival y uno empieza a parecer un extra de Walking Dead entre sesión y sesión.

The Disaster artist es una comedia que nos cuenta el proceso de creación de la llamada mejor peor película de la historia: The room. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto en una sala de cine y es que la película mantiene el ritmo de comedia durante todo el metraje. Genial la caracterización de James Franco como Tommy Wiseau. En serio, no os la perdáis.

Parece que íbamos lanzados y la siguiente proyección era de Perlas. The Florida Project, del realizador Sean Baker, había tenido muy buenas críticas y tenía muchas ganas de verla. Y ha sido otra grata experiencia.

La cinta es preciosa. Ambientada en un suburbio de Florida, nos muestra la vida de la niña Moonee en un hotel de carretera. Sus inacabables gamberradas con sus amigos y su madre nos irán mostrando las dificultades de su madre por sacarla adelante con los servicios sociales acechando y mil y un problemas más.

Además de los críos, otra interpretación a destacar es la de Willem Dafoe que se sale en su papel. La niña actriz Brooklynn Prince que interpreta a Moonee está de 10. Qué ternura despierta el personaje. En fin, más plas, plas, plas.

Sin tiempo para comer, voy al Kursaal a la rueda de prensa de James y Dave Franco. Nos hemos reído casi como en su película. Genio y figura el señor James Franco. Consigo una invitación para ver mañana Elkarrekin-Together y a lo viejo corriendo que no llego a comer y al siguiente pase.

Y para terminar la jornada, tocaba ir a la nueva película del ruso Andrey Zvyagintsev. Nelyubov ganó el premio del jurado de Cannes y la verdad es que es una buena película. Una historia bastante dura sobre los momentos posteriores a una separación. Me ha dejado algo frío pero creo que es complejo empatizar con los fríos personajes rusos que se ven en pantalla.

Y tras esta gran jornada de CINE, qué mejor que un atardecer de desconexión fuera de las salas. Había un pase de prensa para ver dos capítulos de La Peste que es una serie que han metido con calzador a competición y he pasado millas de verla. Paseo por la Concha y visita al Acuarium de la ciudad para tener un momento de paz entre los bichos.

Hoy es el primer día que llego a mi suite antes de las 12. Me voy haciendo mayor…

Resumen para vagos del día 7

The Disaster Artist: Muy recomendable
The Florida Project: Muy recomendable
Nelyubov: Correcta


Día 6: La gran belleza

Hoy empezaba el día como en los anuncios de yogures para ir mucho al baño de la tele, con ganas de comerme el mundo. Además había leído el título de la primera película de la jornada y me había hecho a la idea de que era bélica. Yo soy así, a las de sección oficial voy sin haber leído ni la sinopsis.

Pues bien, Soldatii. Poveste din Ferentari no tiene nada que ver con la guerra. La directora rumana Ivana Mladenovic nos ha traído un extraño retrato de la pobreza  de un barrio de Bucarest. Y yo que esperaba tiros… Aparecen dos personajes antagónicos que acaban teniendo un extraño romance de conveniencia. Si buscas historias cotidianas donde no pasa nada pero que se desarrollan en un mundo paralelo y casi irreal, es para ti. Por desgracia no es mi caso y a la hora de ver que no pasaba nada, he entrado en modo bostezo hasta el final.

La jornada la continuaba en el mismo Teatro Victoria Eugenia para ver Happy End, lo nuevo de Haneke. El listón lo había dejado muy alto tras Amour y puede que haya influido en mi criterio a la hora de valorarla, pero la cinta me ha dejado bastante indiferente.

El director austriaco nos cuenta por enésima vez las miserias de una familia de clase acomodada en la que la felicidad parece negárseles pese a tenerlo todo a favor. Si tuviera que destacar algo sería a Isabelle Huppert y algún punto de humor negro. Y su final, que está un escalón o dos  más alto que el resto de la película.

Hoy tocaba comer en un ristorante italiano de Gros. Por ahora estoy variando bastante en las comidas pero se empiezan a acabar las ideas. Y luego al Kursaal a escribir unas líneas y a la rueda de prensa de Monica Bellucci.

¿Qué decir de la gran belleza italiana que no se haya dicho ya? Algún día ya os contaré un poco el circo de las ruedas de prensa, que son curiosas.

Tras la rueda de prensa, tocaba ir a la carrera a ver una de la sección oficial de las que pintaba bien. Life and nothing  more de Antonio Méndez Esparza. Poco que objetar a la propuesta en lo formal. El problema en mi caso es que esta historia nos la han contado un millón de veces ya en el cine. 

Mujer afroamericana que tiene que sacar a dos hijos adelante con un trabajo de mierda, mientras el padre está en la cárcel. El hijo mayor tiene 14 años y, sorpresa, se va a meter en problemas.
Como punto a favor, decir que en ciertos momentos tiene mucho realismo y que los actores están muy bien pese a no ser profesionales.  Pero lo dicho, historia más repetida que los Simpsons en A3.

Cena rápida a base de pintxos en lo viejo y a por el plato fuerte del día: la rumana Pororoca. Me habían hablado muy bien de ella y no ha defraudado en absoluto. Hay un plano secuencia en la primera parte de la película que es puro cine. Habrá que seguirle la pista al rumano Constantin Popescu porque hasta el momento ha sido la película de la sección oficial que más me ha gustado con diferencia. Plas, plas, plas.

Resumen para vagos del día 6

Soldatii. Poveste din Ferentari: Para la gente rara
Happy End: Correcta
Life and nothing more: Correcta
Pororoca: Magistral



Día 5: Indiana Jones en busca del arca perdida

miércoles, 27 de septiembre de 2017
Hoy he amanecido como perezoso en árbol, para quéos voy a engañar. Al final se me hicieron casi las 3 de la mañana y hoy tenía como primer plato del día una película rumana de dos horas y media. Debió ser una señal del universo para quedarme en la cama un poco más. Tras el desayuno deluxe habitual, voy hacia el Kursaal para intentar conseguir una invitación de una de las películas más recomendadas de esta edición del Zinemaldi: Three Billboards Outside Ebbing, Missouri.

Esta vez no ha habido suerte y no quedaba ni una invitación. Aun me queda el comodín de aparecer en el cine por si quedara un asiento libre a última hora, pero pinta a que no. La buena noticia es que la película se estrena en Noviembre, por lo que la espera será corta. A ver si un día me animo a escribir una entrada contando lo complejo de organizarse la agenda para ver lo máximo posible.

La primera película del día era Borg McEnroe de la sección Perlas. De todas las proyecciones que tengo previstas para hoy, es la que menos me llama con diferencia. El danés  Janus Metz nos presenta la rivalidad histórica entre los dos grandes tenistas.

Qué bueno es ir al cine con pocas expectativas y disfrutar de una película al no esperar nada de ella. La cinta es un emocionante acercamiento al mundo de la alta competición. Con la excusa de una mítica final de Wimbledon, se nos describe al personaje de Borg. Su necesidad de ser el mejor y su frustración ante la derrota. Se nos presenta a McEnroe como todo lo contrario, pero en el fondo, comparten frustración y deseo total por ser los mejores.

Tras la cita deportiva, tocaba volver al Kursaal a intentar coger invitación para otro día para la rumana Pororoca que me habían dicho que era muy buena. Si es que tengo un ojo para saltarme películas de la sección oficial… Por suerte, he conseguido una para mañana.

Comer y vuelta al Teatro Principal para la segunda perla del día, Wonderstruck de Todd Hayne. La película puede que resulte algo fallida en conjunto. Me explico. Es un cuento infantil de búsqueda en el que hay grandes planos y momentos. Con una gran banda sonora se nos muestran en paralelo dos historias de dos niños sordos en cierta manera perdidos en Nueva York. Gran parte de la película es sin diálogos por lo que casi todo el peso recae en el espectacular acabado visual.

El problema reside en que, pese a tener cierta magia, hay momentos en que el ritmo no acompaña mucho y hay alguna que otra situación demasiado predecible. Además, entendiendo que la cinta está dirigida a un público infantil, no acabo de ver que vaya a entusiasmarles. No sé, me da la impresión de que se ha quedado en tierra de nadie. Una pena porque podría haber sido una pequeña obra de arte.
Salir de esta sesión y vuelta a la cola del mismo teatro para una proyección de sesión oficial, luego me enteraría que fuera de concurso. Marrowbone, que así han llamado a película, despertó las carcajadas de cierto sector de la prensa. No tengo que explicaros que esto, siendo una cinta de misterio/terror, no es buena señal.

La historia que nos cuenta Sergio G. Sánchez empieza bien. Va pasando del misterio hacia el terror y pese a un par de giros del guion mejorables, se desenvuelve bien en el género. El problema es que la parte final roza por momentos el ridículo. Pese a no ser un seguidor de este tipo de cine, creo que salvo que la salve el público adolescente, va a ser un fracaso en taquilla. Curioso que a la salida de la proyección me abordara una persona de Universal para saber mi opinión.

La última de la jornada era Morir de Fernando Franco. El título no deja lugar a dudas sobre lo que es la historia en sí. Y como no quiero desvelar nada en esta crónica, sólo diré que lo mejor es la interpretación de Marian Álvarez. No acabé de conectar con la historia ni sentí muchas emociones con ella, la verdad. Y esto, tratando el tema que trata, es raro. Aunque nunca tengo muy en cuenta esto cuando es la cuarta película del día.

Resumen del día 5 para vagos:

Borg McEnroe: Entretenida sobre todo para amantes del tenis.
Wonderstruck: "Superbonita".
Marrowbone: Si tienes más de 15 años, mejor ver otra cosa en el cine.
Morir: Correcta.


Día 4: También la lluvia

martes, 26 de septiembre de 2017
Hoy era día de paraguas en la capital guipuzcoana. Tras el desayuno de los campeones en la cafetería de siempre, tocaba ir al Victoria Eugenia a ver una película de la sección oficial. Yo iba a ver Litch pero resulta que he visto Mademoiselle Paradis. Durante un rato he estado pensando si me habría liado de cine y estaba viendo otra película, pero parece ser que la película se llama actualmente de la segunda manera.

Es un drama ambientado en la Viena del siglo XVIII (para los de la LOGSE, esto es 18 y para los que se les quedó grande la LOGSE, esto es de 1700 a 1799) que narra la vida de una joven invidente que es una virtuosa tocando el piano. Os podéis imaginar el vestuario ostentoso, las pelucas y toda la parafernalia de la nobleza de la época.

La historia empieza bien pero se va desinflando poco a poco hasta acabar en una película más para el olvido. La directora austriaca Barbara Albert parece no acabar de encontrar el tono de la cinta y no acaba de trasmitir gran cosa, la verdad. A destacar (y es al menos la segunda película del festival con esta circunstancia) la actuación de la actriz María Dragus que borda el papel principal. El resto, es una historia basada en hechos reales y blablablá y blablablá.

Tras la proyección, visita al Kursaal para escribir la crónica del día anterior y acudir a la rueda de prensa de Arnold Schwarzenegger. Al llegar estaba Barbara Lennie en otra rueda de prensa y he aprovechado para entrar unos minutos. Sobre la rueda de prensa de Terminator, qué decir. A la tercera pregunta le han sacado el tema de las pasadas elecciones en Alemania y ha decidido que la rueda de prensa la continuaba con sus propias preguntas. Luego ha hecho la pelota a la prensa y ha acabado la rueda de prensa. Definición de puto amo.

Luego me he escapado a comer por Gros haciendo caso a una sugerencia de Tripadvisor y a mi suite a tomar un merecido descanso hasta la siguiente proyección ya a la tarde. Volvía a la sección perlas por lo que en principio era un valor seguro tras la primera del día.

You Were Never Really Here, de la directora escocesa Lynne Ramsay, venía con dos premios del Festival de Cannes bajo el brazo:el de mejor actor para Joaquin Phoenix y mejor guion. En mi opinión, bastante merecidos los dos.

La fórmula de la película no es nada innovadora pero el ritmo y la historia encajan como un guante. Phoenix encarna a un sicario en la ciudad de Nueva York al que se le hace un encargo que no es lo que parece. Innovador, ¿verdad? Pues el caso es que funciona. Típico descenso a los infiernos del antihéroe con redención final incluida. No se le puede pedir más al género.

Tras este pico de adrenalina y violencia y con más miedo del deseado, tocaba asistir a La cordillera en la que aparece el nuevo premio Donostia: Ricardo Darín. Todavía no sé qué quería conseguir el director argentino Santiago Mitre con la película.

La historia empieza siendo un thriller político ambientado en Sudamérica y acaba siendo una mezcla de géneros con varios hilos narrativos algo difusos. Por ahora lo más flojo que he visto en esta edición del Zinemaldi (sin contar lo que hizo Coixet).

Y tras cenar, tocaba escribir estas líneas antes de ir a la última proyección del día a las 00:00 en la sesión golfa del festival. Sí, es una sesión malísima pero es la única en la que me encajaba ver 120 BPM sin perderme la rueda de prensa del T2. Voy a meterme cafeína en vena para aguantar sus más de dos horas sin acabar dormido. Mañana contaré si ha merecido la pena al terminar esta crónica.

Resumen para vagos del día 4

Mademoiselle Paradis: Salvo que tengas un especial interés por la historia o seas inmortal, ahórratela.
You Were Never Really Here: Muy interesante.
La cordillera: Para una siesta de domingo.
120 BPM: Muy interesante.